“NO TE DESANGRES POR MÍ”
Cuento de perfil contestatario
En el año 1905 el presidente de Chile Germán Riesco
envió una comisión al puerto nortino que evaluara la precaria situación pampina,
aquel lugar de desventura, con un sol quemante, desierto y cepos. Los ingleses
y oligarcas chilenos vivían en una arrogante opulencia disfrutando del tenis y
eventos artísticos, con casonas impresionantes y servidumbre. Los pampinos
trabajaban como animales de carga con jornadas extensas e inhumanas, residían
en viviendas miserables y hacinados, con hijos y esposas que se morían por
cualquier cosa, al no existir la atención médica mínima. Riesco, en una actitud
profética y patente, presentía una explosión social. Al final, fue la sonajera
de tripas la que sacudió las estructuras económicas, por un breve tiempo,
inquietando a los señores feudales, del salitre y otros. El hambre mueve masas
y montañas, aumenta la fe. Las conclusiones de la comisión, que fueron leídas
por muchos, terminaron guardadas en un archivo. Pedir el pago del paupérrimo
salario en moneda chilena era demasiado, una insolencia, entre otros. El pago
de horas extraordinarias y la seguridad laboral mínima eran un oprobio. En el
petitorio de diciembre del año 1907 se les olvidó la atención médica formal y permanente
y la buena alimentación, con cargo a las oficinas salitreras, entre otras
tantas necesidades básicas. Es que no querían provocar a los patrones ni
enfadar al caballeroso y benigno Intendente de Tarapacá, que era como un padre.
Considerando la filosofía política de Marx, los vilipendios, los agitadores
revolucionarios, la exclusión brutal de las clases populares, las ignominias,
el hambre y el movimiento obrero chileno, se convertían ahora en el enemigo
interno que ponía en peligro ese orden establecido ya en la época colonial en
donde al final del día existían tres categorías rígidas: negreros, monseñores y
esclavos. Los impecables militares están al fiel servicio de los dos primeros.
Desde el lugar que le tocó por designio del destino, cada uno debía realizar en
esta tierra sus quehaceres con una sumisión a Dios que los peones chilenos ya
no aceptaban de buenas a primeras. Este germen de insurrección era el fondo del
gran problema. Con tanto comunista y ácrata dando vuelta por la pampa, los
poblados y campos, una guerra preventiva no era descartable, una primera,
potente y única batalla, era una alternativa confiable, como finalmente ocurrió
en varias oportunidades, y de esta manera evitar que el caos crezca. Las
desvergonzadas colusiones de los poderosos se dan en todos los ámbitos desde
siempre, desde que el hombre es hombre, inclusive en la entrada al santo cielo,
en los negocios, en el amor y en las matanzas. Un ciudadano indócil sólo trae
complicaciones y trabas a la paz social de la elite. El hambre de poder, de los
poderosos se contrapone despiadada y frontalmente con el hambre de los
postergados.
Abril 1907
En abril de 1907 se reúnen conocidos dirigentes
obreros de las diferentes agrupaciones e invitados en la plaza Montt de Iquique
para conversar y analizar los padecimientos de Tarapacá, en el ardiente norte
de Chile. Hay una gran preocupación, que germinó con el alza de precios. El
sarcasmo sutil prevalece en los vocablos.
-Los ricos cuando tienen que ahorrar bajan los
sueldos de los obreros y cuando ganan millones y millones no existimos –opina
irónicamente Díaz.
-La bolsa de valores concreta esos trucos y
esquilmos ciclópeos que nunca comprendo y nosotros siempre pagamos todos los
platos rotos –señala suavemente la señora Rosaura.
-Es que la aristocracia, criolla o extranjera, no
tiene Dios ni ley ni patria ni moralidad, aunque sí tiene un Vicario Apostólico
leal acá en Iquique y en todos los sitios, consagrado a bañar con agua bendita
las fechorías y saqueos de los pudientes. Dios siempre termina de parte de los
más acomodados, que siempre parten al más allá con alas blancas –expresa un risueño
Mancilla.
-El penique es el único dios, y al cual le prenden
velas y seguramente le rezan. El Romano Pontífice y los empresarios van tras el
oro, primeramente –comenta adolorida la señora Amalia.
-El Estado, a través de la maquinita que fabrica
billetes fue al rescate de la banca, que es el principal socio del poder
político. Esto implica que la inflación hiere al pobre y beneficia a algunos
pudientes. El Estado no rescatará a los oprimidos, a lo más entregará unas
migajas, si es que fastidian demasiado. Este mundo no puede vivir sin una banca
saneada. La banca, experta en chantajes y en desvalijamientos legales de países,
es más indispensable que el agua y el aire en este modelo impuesto, reza el
credo del despótico –opina un economista invitado.
-El terremoto del año pasado en Valparaíso lo
empeoró todo –recalca Morgado.
-Con cualquier excusa, sea mentira o una verdad a
medias, le chupan la sangre a la patria entera, que en este caso somos sólo
nosotros –dice Moore con turbación.
-El Congreso Nacional se vendió, es una ramera.
Nada esperemos de esta cloaca. El quehacer político se desprestigió. El
Parlamentarismo es otra forma de robar, de esquilmar, nada más. –opina Ponce.
-Sí, pero es una ramera tan cara que el humilde
obrero no la persuadirá –expresa Vergara.
-Este es un año decisivo. Tal vez podamos optar por
la manumisión y desmarcarnos de una buena vez de esta servidumbre desalmada. –plantea
José Díaz.
-En nuestros lomos, particularmente en el de los
pampinos, reside la billetera de la patria y somos los grandes ausentes en la
mesa de la prosperidad. Sólo participamos de las penurias, y solos, porque el
dueño de la mansión mantendrá sus esplendores y privilegios, con el apoyo del
Gobierno,
-La especulación bursátil deliberada de los
manipuladores de siempre es una de las culpables –el economista intenta dar una
explicación técnica al descalabro.
-No queremos que especulen con nuestras justas y
básicas demandas y las de nuestros hermanos pampinos –señala inquieto Morgado.
-El Presidente debe aprobar nuestra petición de
aumento de sueldo y tomar alguna medida que detenga la terca inflación y la
piojería –expresa con optimismo Amalia.
-Veo que se devalúa la moneda mas no vuestra
impresionante voluntad –dice el economista.
-Todos los trabajadores habitamos en el mismo lodo
y si no levantamos con vigor nuestra voz nos morimos de hambre, si los piojos
no nos asesinan primero –cree Luis Ponce.
-Los precios en las pulperías son intolerables. El
calichero es un galeote maltratado y a nadie le importa. Ninguna misericordia
grande lo roza –señala Dolores con frustración.
-Estoy nervioso con la eventual actitud del
Ejército. En años anteriores hubo muertos cuando trabajadores pedían mucho
menos, lo justo –les recuerda Mancilla.
-No me preocuparía tanto, los generales son sólo
estafetas de la oligarquía. Ellos son el único problema –acentúa Jiménez.
-Es notable la diferencia entre los sueldos de la
empresa privada y el de los empleados públicos –expresa Ponce.
-Tengo la esperanza que empresas mineras y de otros
rubros puedan absorber mano de obra barata y así subir un poco el nivel de los
salarios en el norte de Chile –señala con fe Rosaura.
-Jamás faltará la mano de obra barata.
-Escuché que
-De este modelo político déspota y excluyente
espero cualquier cosa –expresa desilusionada Amalia, que sabe que la mano de
obra barata no les faltará jamás.
-Hay que comunicarle al Vicario Apostólico Martín
Rücker que los primeros vicios a extirpar son la explotación, el hambre, el
hacinamiento, la insalubridad y el enjambre de abusos de los pudientes –señala
Mancilla.
-Rücker debería pararse con un megáfono y una
sirena en medio de las plazas y calles a denunciar la esclavitud en Tarapacá, y
en las misas, como lo habría hecho Juan el Bautista, con la encíclica social Rerum
Novarum en la mano. Rezar en silencio por los desvalidos es un sarcasmo
inhumano –expresa frustrado Moore, que tampoco confía en la inmobiliaria
gigante ex cathedra llamada Santa Sede.
-Los sermones en latín y los escritos tibios
sagaces y supuestamente sensibles de Rücker, Vargas, Stica, Antequera y el de
los otros curas son basura, no remecen los atropellos. Predican con rostros
seráficos romanizados y la carestía extrema continúa tiesa –remarca un dolido
Díaz, que no comprende del todo la desidia hábil y cínica de los monseñores.
-La misión de los sacerdotes es que los
trabajadores sean unos sometidos, unos vasallos felices con un rosario en la
mano, por medio del lavado de cerebros. La justicia social intransigente y el
desprendimiento del Evangelio puro y sencillo son desestimados con ira y
astucia por
-El Vicario Apostólico es el responsable de
mantener a los negreros bien sacramentados y adheridos al lecho celestial de
San Pedro, además de bendecir los sables que le revientan las tripas a civiles
desarmados en huelga. Los millonarios se van al cielo escoltados por el
arcángel Gabriel y una comitiva ad hoc –señala Amalia.
-El gerente general del latifundio de San Pedro
vive en Roma –dice el economista, y todos ríen sanamente, ya que
-La expresión sagrada: “Es más fácil que un camello
pase por el ojo de una aguja a que un rico entre al reino de los cielos”, la interpretan
a su antojo y de tal manera que ningún inglés, empresario, pulpería, cura o
político, vaya a extraviar su alma en el fuego eterno del infierno –concluye
parcamente Olea, porque el purgatorio es la puerta de emergencia por si se
presentan líos en el otro lado y el Vaticano no pasa por el ojo de una aguja.
-Sólo espero que el Vicario Apostólico no se olvide
de la primera parte capítulo cinco del libro de Santiago, de
-Espero que los sacerdotes de Iquique y sus
secuaces crean firmemente en
-Si el Vicario Apostólico predica con fuerza el
texto divino leído, al menos no vamos a tener muertos –se consuela Olea,
frunciendo el ceño.
Septiembre
1907
Las fiestas patrias chilenas en la oficina
salitrera de Agua Santa duraron los tres días acostumbrados comprendidos entre
el 17 y 19 de septiembre, porque la mayoría eran chilenos. En otras oficinas se
celebraban también la independencia del Perú y de Bolivia, dependiendo del
número de pampinos en cada sitio. Ante tanto trabajo pesado los bailes
populares de
-Es una vergüenza que nos paguen con fichas que
sólo podemos ocupar en una oficina
y que cada día valen menos en términos reales, ya
que por la devaluación del tipo de cambio las pulperías suben sus precios
desfachatadamente. No sabemos aquí lo que es el dinero contante y sonante
–señala Olea, con los bolsillos vacíos también.
-La leche dobló su precio, de
-Caminamos a una hambruna generalizada e
irreversible. Somos vasallos malogrados, por la realidad y la ideología indigna
y avara que impera –sentencia Recabarren con reciedumbre.
-A veces compras una libra de pan que no alcanza a
ser una libra de pan. Además, nos roban en el pesaje de los productos –alega
enfadado Galarce, con las romanas tramposas.
-
-Hay que cerrar los cachuchos o minas inseguras. En
la mirada de los patrones preocuparse de la seguridad laboral es una gran
pérdida de tiempo y dinero –indica Guerra, preocupado.
-Los patrones viven en palacios reales alhajados y
nosotros en pocilgas insalubres y sin derechos, como ratas –recalca con fuerza
Escobar.
- No existe el desahucio ni la indemnización ni
nada –dice Castro enojado.
-¿Y no se supone que el Presidente del país quiere
modernizar el Estado y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y la
educación pública de los escolares y analfabetos? –es una pregunta ingenua de
Barraza.
-El primer mandatario y algunos de los ministros
poseen acciones o intereses en las oficinas salitreras, por eso su doble
discurso, aunque les griten a los cuatro vientos que son unos patriotas de
fuste, son vasallos de Londres, del capital foráneo. Sin presiones no cederán.
Hay que marchar y manifestarse –explica Recabarren.
-La oligarquía no permitirá que le perforen su
patrimonio, su status quo, su gloria terrenal, su alcázar en la cima, su tiara.
Hace un par de años atrás en Valparaíso, Santiago y en el norte han asesinado a
dirigentes por mucho menos –les recuerda Escobar.
-Los militares no vacilan al momento de desenvainar
la espada para poner orden. En la historia lo han hecho miles de veces –dice
Barraza.
-Es curioso que
-El primer deber de la casa de gobierno es
preservar la constitución y la ley, pero la clase política es un integrante más
del cartel de salitre, por acción u omisión –explica Escobar.
-Los ingleses tienen a
-Los amos del mundo no permitirán la
insubordinación de los politicastros, con o sin sombreros de copa –expresa con
claridad Recabarren.
-Nosotros, en nuestra calidad de ilotas, debemos
organizarnos para marchar al puerto de Iquique, capital del Departamento de
Tarapacá, con respeto y firmeza, por nuestras demandas. Allá conversaremos con
el Intendente –propone Olea.
-Este infierno no terminará si nosotros mismos no
nos movilizamos –concluye Recabarren.
-¡Viva Chile! –dicen todos con un vaso en la mano.
En
-El caliche es el oro blanco, que se está
exportando lentamente a diferentes partes del mundo. No podemos permitir el
caos, la sedición y los motines de esta gente.
-Estamos produciendo millones y millones de
quintales, como nunca.
-El derecho de exportación del salitre es el sueldo
de Chile.
-Con este desbarajuste las acciones del salitre que
se transan en Londres podrían bajar de precio, y eso sería muy peligroso porque
perderíamos credibilidad, que es nuestro mayor capital, junto con la mercancía
en sí.
-Le hemos hecho propaganda a nuestro producto
sagrado en todos los continentes. Una revuelta sólo nos traería líos y
desgaste. Los mercados son muy sensibles.
-Pienso que el Presidente de
-El problema es que los trabajadores están
desconformes y envalentonados. Piden el pago mensual en dinero, libre comercio
en las oficinas, seguridad laboral y más, y por supuesto, quieren trabajar
menos. Les molesta las productivas jornadas de doce a catorce horas.
Personalmente los veo llenos de ira y resentimiento. Creo que tenemos que
resolver este tipo de problemas de una vez por todas, con un castigo que sea
ejemplarizador para todos los rebeldes y anarquistas de todas las generaciones
venideras y ciudades.
-No es un secreto que los obreros siempre están
desconformes y siempre piden más, con el tejo pasado.
-Si el cepo no es insuficiente, el fuego de
nuestros valientes soldados es una alternativa final viable. Otros oficios como
los carpinteros, aseadores, conductores, cargadores, lancheros, cortadores y
muchos otros, están solidarizando con los agitadores. Sí, hay que pensar en una
solución radical de ser necesario. Hay que ponerse en todas las situaciones
posibles, sin ingenuidad ni vacilaciones.
-Obviamente los sacerdotes están del lado correcto,
con discreción y eufemismos.
-El oro blanco es el sueldo de Chile, le damos
empleo a cuarenta mil hombres, cada día prosperamos más, vivimos una época
dorada y a estos revoltosos se les ocurre venirnos a llorar cuando el salitre
está en su apogeo. ¿Qué sería de Chile sin la exportación del oro blanco?
Claro, ellos no se preocupan del presupuesto social de la nación, de los otros
compatriotas.
-Somos monoexportadores, prácticamente lo único que
este país exporta es salitre. Cualquier perforación a la productividad de esta
mercancía sagrada podría traer corolarios arrolladores y catastróficos. El
orden y la seguridad se deben mantener a cualquier precio. Hoy, la patria
peligra, y no es una alegoría.
-Muchas empresas internacionales agrícolas y del
área química dependen del insumo clave que oportunamente les entrega Tarapacá.
Son nuestros clientes fieles que costó mucho ganar. No podemos dar un triste
espectáculo con una eventual revuelta. Tenemos que ser garantes de
responsabilidad y eficiencia, en toda hora y lugar, también a través de
nuestros delegados en las ciudades estratégicas de nuestro negocio,
particularmente en Europa.
-Nuestro gran objetivo es aumentar nuestras ventas
y clientela en el orbe, así que las autoridades deberán tomar las decisiones
duras que sean pertinentes, aunque sean impopulares y agresivas.
-Bueno, es tranquilizador saber que
-Después de convertir este desierto, que no era
nada, en la caja fuerte de la república acercándonos a los cuarenta millones de
quintales españoles elaborados con más de cien oficinas operando, nos
tropezamos con estos andrajosos levantando consignas, influenciados por la
ideología marxista, que es peligrosamente atea. Sería un aporte ir tras los
sediciosos e insurgentes. Los cabecillas son más peligrosos que los cachuchos y
la dinamita. Se requiere de mucha dedicación para mantener una estructura de
costos que asegure utilidades y un buen futuro. También en el ítem
remuneraciones somos austeros y cuidadosos.
-Hemos traído a esta tierra trenes, maquinarias,
tecnología, profesionales calificados y más, y los alborotadores anhelan
estropearlo todo. La economía de la patria vive y muere en Iquique, al menos
por ahora.
-Algunos expertos miden el progreso de algunas
ciudades por los quintales de salitre que importan. Somos el alma máter
demasiadas veces.
- No nos olvidemos que Chile y Su Majestad firmaron
un Tratado de amistad y comercio, y no es una exageración señalar que parte del
cultivo alemán depende de nosotros, y con los norteamericanos veo un futuro
esplendoroso, en especial con sus algodoneros, a pesar de los vaivenes del
precio.
-A nuestro enemigo el sulfato de amonio lo estamos
aplastando.
-Con las huelgas, la propaganda de nuestro producto
se puede averiar.
-También nos acercamos a Japón, Argentina y otros.
- ¿Se imaginan lo que sucedería si Asia se
convierte en uno de nuestros clientes?
-Hemos trabajado rígidamente y bien, y nuestro
techo es el cielo. No arrojemos por la borda decenios de estrés y laboriosidad
incuestionable, por unos pampinos plañideros.
-El Gobierno no equivocará el sendero, ya que
existe la fantástica posibilidad de que el planeta completo sea nuestro cliente.
Sin orden y disciplina es imposible prosperar.
Diciembre de 1907 fue particularmente agitado.
Algunas huelgas en el puerto habían decaído y otras fueron algo exitosas. La
devaluación desatada del peso generó estragos tales que desde todos lados y
distritos empezaron a llamar a la huelga, a protestar, a marchar. La situación económica
era la más intolerable. Los líderes más ideologizados, de perfil
revolucionario, eran los más decididos e insistentes en su plan de revertir la
situación sin medir consecuencias, esquivando cualquier trasfondo político en
los requerimientos en sí. Más miseria era difícil. Todo comenzó formalmente en
San Lorenzo y el petitorio recorrió la pampa como reguero de pólvora. Empezaron
a marchar cientos y miles al puerto a plantear su inquietud a las autoridades.
De repente Iquique se repletó de obreros mal pagados, maltratados y debilitados
físicamente. Se tomaron pacíficamente la ciudad, empezó el desabastecimiento y
el Gobierno se asustó y le dio al Intendente instrucciones de restablecer el
orden quebrantado utilizando cualquier medio posible. Y ese 21 de diciembre de
1907 al frente de
-Injustificadamente muchas casas se preparan para
un eventual saqueo y otros desmanes por parte de nosotros.
-Los que atemorizan a los iquiqueños con mentiras
creen que vamos a incendiar casas, porque el puerto está construido de pura
madera. Algunos canallas nos ven como si fuéramos delincuentes. Patrones
aterrorizaron a la gente y presionaron a las autoridades. Algunos pudientes se
escondieron en barcos. Hoy, promover el pánico es su negocio. Ellos son los
buenos cristianos y la gente decente y nosotros somos un peligro público, una
masa resentida, la escoria, una mecha encendida impredecible.
-Bueno, hay más de diez mil trabajadores apoyándonos
y pasan los días sin soluciones concretas. Ya hay marinos y soldados bien
armados, temen hasta una epidemia, y obviamente están asustados como yo estoy
preocupado. Esto podría terminar muy mal.
-Si con miles de pampinos respaldándonos no
logramos una respuesta satisfactoria estamos perdidos, jamás avanzaremos en
nuestras reivindicaciones, jamás. Es ahora o nunca. Ser un esclavo hambriento
es excesivo y cruel. Hay que irse a la pampa con alguna solución potente.
-El truco es que nos desmovilicemos, que nos
subamos a los trenes y que volvamos a nuestras faenas y que dejemos acá en el
puerto sólo a los dirigentes. Así ellos se pueden burlar de nosotros una vez
más, porque desunidos no valemos nada.
-Sólo pedimos llegar a fin de mes con el pan sobre
la mesa y poseer algunos derechos elementales.
-Digámoslo de una vez. Para ellos los peones son un
mal necesario, parias.
-Hemos logrado prácticamente paralizar la
producción en Tarapacá y no nos responden con claridad. Algo traman, por eso
declararon estado de sitio. El Intendente es un británico leal más. Cual fuere,
no les interesa nuestra suerte. Ellos no tienen una ametralladora al frente y
están más estremecidos que nosotros.
-No podemos arrugar ahora. Estamos obligados a
quedarnos encadenados a nuestro austero petitorio hasta las últimas
consecuencias. Devolvernos con las manos vacías y humillados a las oficinas sería
ridículo e impresentable, y perderíamos credibilidad en cualquier movilización
futura: sería nuestro cataclismo. Esto no es un juego, es una apuesta vital.
-Todos los descontentos e injusticias históricas de
Chile se reúnen hoy en esta escuela. Hemos llegado hasta aquí después de mucho
dolor y de aquí no nos movemos.
-Las amables palabras de las autoridades y de los
uniformados son un cuento sucio, dilaciones, para ganar tiempo. Quieren
desgastarnos y dividirnos.
-Si hoy en Iquique los trabajadores obtenemos un
triunfo sindical, muchos otros postergados en otras latitudes van a hacer lo
mismo. La buena semilla reside aquí y hoy.
-Ahí radica el fondo del problema. El Intendente no
puede ceder, el Gobierno se siente abochornado y no quiere salir derrotado de
este lío. Sería un pésimo ejemplo para otras ciudades y los británicos, y
envalentonaría a campesinos, obreros y mil más. Por eso estoy nervioso y el
armamento que vi no es una alegoría. Es que la agitación social los incomoda, y
viene desde hace tiempo. Somos nosotros los que deberíamos ceder y ser sumisos,
no ellos. Los descolocamos. El aire se puede cortar con un cuchillo.
-Hasta el momento no tenemos actos de indisciplina
o de desorden, y eso que nos han incitado a la violencia algunos extraños
personajes e infiltrados.
-El único amo es el lucro desmedido y despiadado de
los ingleses y sus cómplices o súbditos. No tenemos viviendas, salud,
educación, previsión, seguridad laboral, futuro ni nada. La propiedad privada
en nuestra clase es una utopía y en ellos un caparazón. Hoy tenemos la
oportunidad de revertir la historia, de empezar a hacer reformas estructurales,
de transformar la sociedad, paso a paso y con prudencia.
-Entonces todos estamos de acuerdo que desde aquí
no nos movemos. Además, si nos vamos al hipódromo también nos pueden disparar
en el trayecto. No somos pelotas de fútbol. Basta ya.
-¿Y cuál es la diferencia en que nos den la
respuesta final en esta escuela u otro lugar?
-Lo único que nos entregan son evasivas y fábulas.
No les creo nada y esta democracia y ordenamiento jurídico son un chiste desalmado.
En esta mafia del poder están todos coludidos: políticos, empresarios,
ingleses, curas, generales y ricachones en general.
-Estamos sentados sobre dinamita, obviamente. Ya no
soy un optimista y espero lo peor.
-Ellos la única solución que nos dan es que nos
desmovilicemos ahora, a cambio de eventuales migajas en un futuro lejano.
-A estas alturas del miedo ellos piensan que está
en peligro la existencia misma de la burguesía, de su sistema de vida y
privilegios. Un rico aterrorizado es peligroso.
-También les preocupa el descrédito, el no poder
dar cumplimiento a sus contratos con los extranjeros. Su único desvelo es el
salitre, que es su oro, su alma.
-Entonces, todos ellos están en estado de pánico, y
bien armados.
-Repito, nuestro petitorio es sobrio y
constitucional.
-De acuerdo, de aquí no nos movemos y la respuesta
dada al general Silva Renard y a sus enviados se mantiene. Los que quieran
abandonar la escuela pueden hacerlo libremente. Cualquiera le teme a una
ametralladora con balas de guerra.
-Algunos peruanos, bolivianos y mujeres también,
han decidido quedarse aquí, hasta el final, sin importar lo que suceda.
-Si hoy no derrotamos nuestra esclavitud, jamás lo
haremos. Lamento el enfado del general. Espero que recapacite y que no haga
ninguna locura en este clima de tensión.
-Que Dios nos cuide y nos reciba.
A las 15.30 horas el general Silva Renard solucionó
el problema de días y semanas en un minuto. Descargó las ametralladoras y la fusilería
sobre la azotea y puerta de la escuela Santa María. Se terminaron los
petitorios, negociaciones, desórdenes, esperas y miedos. Cada uno con su procacidad
profesional e histórica intentaría lavarse las manos con lo ocurrido. El
asesino formal es el Ejército, los marinos, y todos los demás “hicieron todo lo
posible” por solucionar el problema, pusieron sus mejores esfuerzos y no se
pudo. El trabajo sucio lo hizo el brazo armado de los ingleses y aristócratas
criollos, al mando de Silva Renard, que fue felicitado por el Presidente de
Después de concluida la masacre de
Junio 1912
Usando como plataforma y vocero al periódico “El
Despertar de los Trabajadores”, el 4 de junio Luis Emilio Recabarren, que no
pudo ser diputado por ser agnóstico, funda en Iquique el POS, Partido Obrero Socialista
en la propia sede del periódico ubicada en calle Barros Arana llegando a la
calle Sotomayor, escoltado por un puñado de pampinos, con el propósito de
difundir el socialismo y la lucha revolucionaria en la clase obrera y entre los
vilipendeados y postergados de siempre. Esta calle Barros Arana es una de las
que rodea a
-Amigo Luis, la única religión de la república es
-Entonces son los estirados obispos, de familias
acomodadas generalmente, los responsables oficiales de instruir y de promover
la sublime misericordia y justicia del Evangelio de Jesús de Nazaret, incluyendo
la pampa –comenta Recabarren.
-Exactamente.
-Al no denunciar a tiempo y con fuerza la
explotación, los crímenes y los abusos, que son el pan de cada día en Chile,
-Los refinados obispos se escudan detrás de algunas
encíclicas y sermones tibios. Si ven a una dama mostrando la rodilla hacen un
escándalo de proporciones, si ultiman a un obrero hambriento lo aceptan con
resignación y plegarias. El arzobispo y sus secuaces transitan con rigor dentro
de la ley cuando tienen que recibir del Estado prebendas, privilegios y beneficios.
Intentar dañarles su fortuna o poder político es causa de una ira santa que no
han tenido jamás en las matanzas de obreros. Al negrero le dan la hostia consagrada
con emoción y un rostro angelical –señala el abogado.
-Sueño con un Estado laico. Créeme,
-El que lo intente chocará descaradamente con las
fuerzas financieras y políticas de la ralea de
-Si
-El primer deber del ordenamiento jurídico es
someterse a los intereses de los amos y propietarios de la república. La
constitución es un instrumento de sumisión más, el más estratégico. Ahora, si
es el muerto de hambre el que viola la ley por alguna justa reivindicación, el Estado
desenvaina de inmediato su espada loada con agua bendita, y si el famélico ser
no ha transgredido la ley, igual desenfundan la espada, si lo consideran
pertinente –analiza el abogado.
-Con la matanza de
-Imagínate, según nuestra Carta Fundamental de 1833
ninguno puede ser condenado, si no es juzgado legalmente. Para que una orden de
arresto pueda ejecutarse se requiere que emane de una autoridad que tenga
facultad de arrestar al ciudadano –dice el abogado.
-Entonces asesinar a un trabajador o a más de uno
es sencillamente un delito –deduce el fundador del POS, totalmente frustrado.
-Deberían ser juzgados todos los autores y
coautores intelectuales y materiales de esta matanza, pero difícilmente el rey
se va a disparar él mismo en un pie.
-Entonces, ¿nadie faltó a la infamia? –consulta el
líder obrero.
-El Presidente de
-Pero nadie posee más poder que la impunidad, en la
historia de los vilipendiados –reflexiona Recabarren.
-La decisión de matar por parte del ministro
Sotomayor estaba ya tomada, militares de diversos lugares ya se habían
movilizado. El injustificado Estado de Sitio fue la mala excusa legal, con unos
pampinos que siempre fueron respetuosos del orden. Sotomayor al enterarse de que
cada día los huelguistas eran más y más, con una directiva que siempre se
mantuvo firme en su petitorio, entró en estado de pánico. Todo el modelo
político y económico de la república peligraba, la patria peligraba. Mostrarse
débil en esta hora crucial habría sublevado a anarquistas, agitadores,
sediciosos y revolucionarios, con derivaciones inconcebibles para los latifundistas
y empresarios. Según su aristocrática visión,
-¿Y no se supone que la ley garantiza la igualdad?,
que ya sé que no existe en este país –pregunta don Luis Emilio.
-Efectivamente, y por favor no te rías. El artículo
12 garantiza la igualdad ante la ley y en “Chile no hay clases privilegiadas”
–le responde el abogado.
-Al menos hay que desenmascararlos. Al matar a
estos calicheros iniciaron una guerra de clases, invitando explícitamente a los
postergados a ser violentos. Cuando la clase alta descartó a la clase baja de
los beneficios de la prosperidad, comenzó una lucha de clases, que nunca empezó
de abajo, de la peonada – expresa convencido Recabarren.
-Enrique Zañartu y otros pretenden borrar o cubrir
todo con un manto de olvido. Él pide que demos vuelta la página, que miremos el
futuro, que no envenenemos el alma de los humildes con episodios trágicos, que
no les dañemos la siquis a los peatones y que sepamos todos perdonarnos y pedir
perdón, en el confesionario. La labor del fiscal fue justificar lo
injustificable –expresa el abogado.
Este asesinato en masa es una réplica de mil
matanzas anteriores en la bitácora de los vasallos, y de las que vendrán. No
les perforarán el monedero, que es su único dios. La historia de la humanidad
es la de una minoría permanente que posee el poder político y económico, con grandes
mayorías de excluidos que luchan por un pedazo de pan y justicia. El oprimido
se pondrá de pie otra vez –insiste con fe Recabarren.
Han pasado los decenios, se ha derramado más sangre
y el poder real continúa concentrado en muy pocas manos. Chile fue y es una
tierra de esclavos, debidamente bautizados, y las rameras siguen siendo las
mismas, especialmente
FIN
Del blog índice “LAS SOTANA DE SATÁN”
http://lassotanasdesatan.blogspot.com